Así les llamo a estos espacios virtuales que,para mi conservadora manera de ser,todavía resultan algo "raros". Pero nada es raro cuando hay deseos de compartir sentimientos,ideas y sueños. Todas manifestaciones del espíritu que buscan todos los medios disponibles y cada una de las oportunidades en que se pueda hacer. No soy escritor. Tan sólo una persona que dedica parte de su tiempo a decir las cosas que se le ocurren de manera escrita.
miércoles, 25 de julio de 2012
ESAS SIMPLES PALABRAS
Los simples mortales ,como yo,aprendemos a hablar desde pequeños en el hogar,escuchando a nuestros padres o aquel vecino que acude seguido por allí ; algún abuelo,un tío y en algunos casos ,a hermanos mayores.
Las palabras comienzan a cobrar significado cuando con ellas comenzamos a identificar las cosas.Cuando comprendemos que representan ciertas abstracciones o elementos invisibles pero reales ; como el calor,el tiempo,la tristeza,el amor ...
Crecemos con las más simples y esenciales para conectarnos con los demás seres que nos rodean.
Es posible que esa sencillez dialéctica de los primeros tiempos se relacione con la sencillez de espíritu,que todavía prístino,no necesite de mucho más para entender y mostrarse al mundo.
Luego vendrán las reglas de la lengua común.
Los verbos encontrarán las conjugaciones acertadas que se corresponderán con determinados tiempos de la acción expresada.
Presente pasado y futuro,dividirán la vida en cruciales momentos de nuestra breve historia .
Y con el correr del tiempo trasladaremos el mismo concepto de división de la vida pero incorporando nuevas abstracciones ,tanto hacia el pasado como hacia el futuro de la existencia.
Y a ese aún enigma de los extremos lo llamaremos infinito ...
Los simples mortales,como yo,aprendemos muchísimas palabras.
La lectura,tanto del aprendizaje como del acto espontáneo de querer transportarse al terreno de las ideas de otros seres ;de sus fantasías ; de sus sueños ,nos abren las puertas de expresiones que utilizan un cúmulo de palabras que la humanidad ha ido incorporando poco a poco para ser cada vez más precisos a la hora de comunicar algo.
De ahí que ciertos sustantivos y también adjetivos tengan sinónimos,que aunque en cierta medida significan lo mismo,cada uno de ellos le agrega una nota diferente que permite,no sólo apreciar sus singulares características,sino además,nos sitúa en determinado ángulo del enfoque de quién así se expresa y con ello intenta que lo veamos casi como él lo hace.
A esto muchas veces recurren los poetas. Aunque también es cierto que en ellos las palabras sufren un tipo de metamorfosis y los significados cobran un color diferente al que solemos ver,cuando lo hacemos sin los cristales mágicos que la poesía utiliza. Cristales que convierten la realidad común en realidad alterada,acentuada,descompuesta en mil láminas y vueltas a barajar y repartirse sobre la mesa incierta de la vida ; en una nueva mano cómplice de ese juego azaroso entre poetas y universo ...
También están las palabras de la ciencia.
Esas cuasi conocidas pero extrañas ... Algunas en una lengua abandonada.
Otras especialmente creadas para un fenómeno específico apenas descubierto.
Las palabras del científico no pueden tener ninguna pizca de ambigüedad.
Debe decir lo justo ;expresar con certeza microscópica cada detalle ,cada coordenada que conduzca al exacto parámetro ; al perfecto cálculo estudiado,teorizado,analizado y comprobado ...
El científico,por práctica, prescinde de algunas palabras . Las convierte en símbolos,en signos equivalentes incluso a muchas de ellas juntas. Comprime ciertos conceptos ; los resume para ir directamente a los asuntos o para evitar distintas interpretaciones.
Si por ejemplo observáramos un cubo de hielo al sol,los simples mortales como yo diríamos: - "que el hielo se derrite" . El científico ,en cambio,diría: "que el hielo se funde" .Y el poeta seguramente que: "enamorado del sol,el hielo trocó su dureza en llanto"
Las palabras dicen lo que sabemos de las cosas.
Lo que todavía no sabemos ni conocemos ,no tiene como nombrarse.
A veces se intuye y entonces asociamos lo conocido con lo ignorado.
La fantasía recurre a palabras conocidas y les asigna significados diferentes.
Sin embargo no todo puede describirse.
La mente reconoce ciertas sensaciones que aún no puede clasificar.
El espíritu todavía encuentra muchas más que suelen se imposibles de transmitir.
Entonces surge el arte ...
El intento desesperado de la mente y el espíritu unidos en descifrar y compartir esas misteriosas sensaciones que nos asaltan de vez en vez.
Imposibilitados de expresarlas mediante palabras, signos o símbolos,muchos humanos las expresan mediante colores,formas,texturas,movimientos .
Son como poesía silenciosa ...
Otros tienen el don de incorporarles sonidos y tonos musicales que guardan en una intrincada red de partituras.
Pero todas ellas son expresiones del alma y el espíritu humano.
Nacen de los misterios y luego de volar un tiempo por los vastos cielos de la comprensión,vuelven a ellos ...
La ciencia también nace de los misterios. Pero se niega a regresar una vez que siente la libertad de los espacios del conocimiento.
Por eso siempre está investigando y preguntándose cosas.
Siempre está batiendo alas inquisidoras para mantener uniforme el vuelo que la mantenga lejos del territorio sombrío del que logró evadirse.
Sólo que esa libertad tiene un precio muy alto ...
Debe despojarse de todo vínculo con la magia de lo inexplicable ...
Lo ignoto es un lastre demasiado pesado que debe ir soltando en cada paso,en cada avance hacia el saber.
Por eso muchas veces sentimos a la ciencia como a un guardián indolente que nos protege y nos ayuda pero se muestra indiferente ante nuestros miedos ; a las naturales y humanas inquietudes que trascienden las cifras,las estadísticas,las ecuaciones ...
No resulta extraño que el científico,graciosa y tristemente a la vez,se comporte como uno de los ordenadores por él empleado,inventado y perfeccionado cada vez más. Guardando datos,transfiriendo información acumulada por años en cosa de segundos , ¡qué digo! , en fracciones de ellos ...
La ciencia sería capaz de crear la vida artificial o mejor dicho,de llevarla a tal grado de perfección que a simple vista costara reconocerla de la humana real.
Ya lo ha hecho en parte ; aunque con cierta limitación un poco intencional,para potenciar los fines prácticos y no con desafíos de copiar al ser humano.
Aún si llegase ... Si lograse igualar la destreza de los movimientos,los detalles minúsculos del comportamiento y apariencia humana,carecería de reacciones emocionales tan propias y enigmáticas de las personas.
Un día,quizás,la humanidad agotada y menguada en sus esfuerzos dependa parcial o totalmente de la ciencia,de la mecánica,de la física,de la vida artificial ...
Es posible que en ese entonces hayamos puesto en manos de la tecnología toda nuestra existencia,nuestro futuro,nuestra fe,si se quiere decirle así ...
Tal vez lo hagamos con una perfección superior a la humana.
Con una velocidad inigualable,con un índice de aciertos muy superior al de cualquier mortal. Con la certeza exacta del contacto o impulso magnético en la justa centésima del segundo preciso.
Pero nunca,nunca lograremos alcanzar,ni con la más refinada y disponible capacidad cibernética a nuestra entera disposición,a recibir,como lo hacemos de unos vivientes ojos y boca,esa mirada,esas palabras simples y misericordiosamente humanas,que nos consuelan frente a la inevitable incertidumbre de lo desconocido.
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