Don Domingo era un hombre que hablaba muy poco,y en cambio pensaba mucho ... Pero más que hablar y pensar, andaba siempre haciendo cosas.No grandes cosas,tampoco demasiadas a la vez.Hacía todo lo que su edad y físico le permitían.Hacía bastante menos de lo que querían sus ganas de hacer.
De lo que imaginaba que el tiempo y las circunstancias le dejarían lograr ...
Había leído bastante en sus años de muchacho.
Conocía de todo un poco de eso que hay que saber,para moverse en un mundo que rinde culto a la sabiduría;que exige conocimiento a cambio de inciertos futuros;que nos mide con porcentajes de coeficiencia intelectual para que quepamos en los casilleros correctos.
Sin embargo,la mejor escuela de Don Domingo había sido el transitar por la vida.Observar detenidamente las cosas,ver en lugar de mirar,escuchar y no sólo oír,sentir con aquello de afuera de uno,pero mucho más sentirlo con lo de adentro ...
Un día,visitado por uno de sus tantos amigos,éste le
cuestionó el modo excesivamente callado de ser.
Amablemente le preguntó: ¿por qué se había acostumbrado a ser tan parco en las reuniones? ¿qué le impedía conversar como lo hacen la mayoría de las personas?
Era un hombre considerado bueno;muy amable y cordial.
Estaba siempre allí si lo necesitaban.No molestaba. No se metía.No se enojaba con nadie.
- ¿Te revelaste contra las palabras,Domingo?
(le preguntó en tono de broma)
Y entonces Don Domingo salió por un momento de su
silencio y le dijo:
- Las palabras,son unas de las mejores cosas que se hayan inventado ...
Con ellas nos hemos podido comunicar más rápido,más eficiente,con menos confusión que cuando no existían.
Mediante ellas aprendimos a dejar grabadas nuestras
impresiones espirituales y físicas.Una parte de nosotros sobrevive a través de las mismas de muchas maneras.
En versos,narraciones,cuentos,informes,estudios,toda clase de sentimientos capaces de plasmarse usando letras.
Son la herramienta imprescindible de la educación.
Son el medio de traspasar los umbrales del tiempo.
Las palabras habladas o guardadas en libros o
aparatos,trascienden a la vida misma.Superan las fronteras.
Derriban muros,soportan encierros.Pelean a su modo otras batallas. Animan,reconfortan,transmiten, enamoran ...
También las hay que engañan.
Que hieren.
Que molestan,que queman ... Palabras sin sentido.
Palabras sin alma,sin propósito,con odio,con rencores.
Vacías,duras,espadas,inexorables,inexplicables,
muertas.
Todas salen de bocas o de manos humanas,que guardan los iguales espíritus que ellas llevan ...
Una palabra amigo,no es nada más que una extensión del alma que la emplea.
El mundo que conocemos,no sería igual sin ellas.
No sé si peor o mejor,pero distinto definitivamente.
Ellas derrumban.Ellas crean.
Transforman,remueven,rebelan,deleitan.Nos hacen pensar.Nos enseñan. Dirigen,recuerdan,anhelan,prometen,postergan.
El ser humano actual,no viviría sin ellas.
Yo las conozco.
Las he leído,compartido,escrito.
Las hablé hace un tiempo,tal vez más de la cuenta ...
Las utilicé en momentos en que no debía.Las escondí en otros en que me perdí en ellas.
Les reconozco el mérito de acompañarnos entre tanta
soledad y ausencias ... Admiro con respeto al que se sirve de ellas.Al que nos muestra su ser interior pintado en letras.
Sin embargo mi amigo,siento que muchas veces las palabras se parecen a las nubes.
Están flotando allá arriba.
Enormes masas de agua sobre una tierra seca.
De vez en cuando llueve un poquito de ellas.
De cuando en cuando llega hasta abajo esa lluvia que moja, que libera,que da vida y renueva ...
Yo las miro en silencio pasar lejanas encima de mí.
Me envuelvo en toda su majestad y belleza.
Las quiero,las respeto,las admiro y venero.
Y mientras tanto siempre,con las nubes pasando sobre mi cabeza,mientras no llega la lluvia bulliciosa,voy llevando de un lado para el otro,los silenciosos baldes de agua fresca ...

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